Cuando le he dicho a mi hijo que estaba leyendo las andanzas de Pupi me relata que sabe todo sobre él. ¿Cómo surgió Pupi, buscó algún referente a la hora de configurar al pequeño extraterrestre?
Pupi es un alter ego mío. Cuando yo era pequeña tenía esa mezcla de curiosidad, ingenuidad y cabeza loquinaria. Igual que él, tenía grandísimas ideas que acababan todas en catástrofe. Además, era extremadamente sensible, por eso me pareció una buena idea mostrar las emociones y los sentimientos de Pupi de una manera muy evidente, con un botón en la barriga que cambiara de color según fueran éstos. El hecho de que sea un extraterrestre es porque así me sentía yo. Me costaba entender el mundo de los mayores: sus cambios de humor, su incoherencia, su autoritarismo y sus decisiones. Creo que Pupi me ha permitido revivir todas esas aventuras que inventaba de pequeña y conectar una vez más con ese niño que todos llevamos dentro.

